El modo manual es solo tres ruedas en equilibrio. Aprende qué hace cada una, sigue la configuración en 5 pasos, y toma una receta ya lista para la escena frente a ti.
Un número bajo (f/1.8) = una abertura amplia: más luz, fondo desenfocado. Un número alto (f/11) = una abertura pequeña: menos luz, todo nítido.
Rápido (1/1000s) congela el aleteo de un colibrí. Lento (2s) convierte una cascada en seda — pero necesita trípode. Límite a pulso: aproximadamente 1/distancia focal.
Tu perilla de volumen para la luz. Mantenlo bajo (100–400) de día para imágenes limpias; súbelo de noche (1600–6400) y acepta algo de grano. Ajústalo al final.
El mismo orden siempre. Se vuelve memoria muscular después de una semana — lo practicamos el primer día de cada tour.
Los archivos RAW perdonan errores de exposición; recuperarás sombras y altas luces después. Pon el balance de blancos en Auto — es editable en RAW.
¿Fondo desenfocado (f/ bajo) o todo nítido (f/ alto)? Decide esto primero — es la elección creativa; las otras dos ruedas la sirven.
¿Congelarlo o difuminarlo? Mantén al menos 1/distancia focal a pulso (1/50s con un lente de 50mm) — o busca una roca, una cerca o un trípode.
Mira el medidor de exposición en tu visor (-2…0…+2) y sube el ISO hasta que la aguja esté cerca de 0. Gana el ISO más bajo que te lleve ahí.
No confíes en el brillo de la pantalla — confía en el histograma. ¿Pegado al borde derecho? Obturador más rápido. ¿Amontonado a la izquierda? Más ISO u obturador más lento.
Elige la escena — estos son los ajustes iniciales que entregamos en cada tour.
Consejo pro: